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Mujeres camioneras: Iveco dio a conocer la historia de cinco conductoras que utilizan vehículos de la marca

En un contexto en el que se busca lograr una mayor igualdad en todos los rubros y actividades, el transporte es uno de los sectores en los que aún queda mucho por avanzar, ya que una ínfima parte del personal que trabaja en esta actividad son mujeres. Sin embargo, muchas de ellas decidieron luchar por su sueño, hacer frente a las adversidades y dedicarse a esta profesión como un trabajo que llevan a cabo con responsabilidad, compromiso y pasión. Para homenajearlas, en el marco del Día Internacional de la Mujer, Iveco retrató la historia de cinco conductoras que emplean en su rutina diaria utilitarios y camiones de la marca.

iveco mujeres

Marianela Gariboglio, de 23 años, tuvo desde muy chica el sueño de ser camionera y lo pudo cumplir con tan solo 21 años, cuando obtuvo su carnet para conducir. «Vengo de una familia de camioneros, somos parte de la quinta generación. Me crié entre camiones, siempre fue mi sueño. Mi principal motivación fue mi papá, a quien veía llegando de cada viaje con una sonrisa enorme. Siempre dije que quería ser camionera y nunca me faltó el apoyo de toda mi familia», recordó. Actualmente trabaja en el traslado de cargas generales, ladrillos y cartones en las provincias de Entre Ríos, Santa Fe y Córdoba. «Estoy feliz de tener esta oportunidad de estar haciendo lo que amo y que toda mi vida quise hacer. Ser camionera fue mi sueño y desde chiquita es mi cable a tierra. Disfruto de cada viaje con todo mi corazón y siento orgullo cada vez que me cruzo a alguien de mi familia en la ruta. Para mí no hay nada más lindo que compartir esto con ellos», afirmó.

Damaris Giuliana Bär, de 24 años, también soñaba desde pequeña con manejar un camión. Al igual que Gariboglio, Damaris posee una historia familiar junto a los camiones, ya que su padre, hermano y primos se desarrollan en el rubro desde siempre. Sin embargo, el camino hacia su sueño, fue distinto: a los 19 años era parte de las Fuerzas Armadas en la ciudad de Puerto Santa Cruz y, luego de tres años de servicio, finalmente pudo cumplir con su pasión, al volante de un Stralis bautizado como “La Malcriada”: «Soy muy feliz viajando y sé que estamos marcando una nueva tendencia en la ruta inspirando a las mujeres para que no dejen de luchar por sus sueños».

camioneras

Karen Espindola se dedica al traslado de cargas generales en las provincias de Buenos Aires y Santa Fe a bordo de un Hi-Way, llevando productos de PVC, alimentos y cereales. Al igual que todos los camioneros del país, vivió una situación atípica debido a la pandemia: «Me la rebusco en la ruta para calentar agua, trabajamos con todas las prevenciones y lo más importante es que sigo manejando y trabajando en las rutas de mi país».

Las conductoras remarcan que la fraternidad es un aspecto muy importante en su vida. Ellas consideran que forman una red de apoyo y se tienen unas a otras para informarse novedades y cuestiones de interés relacionadas a su trabajo. Esto es un fiel reflejo de lo que demuestra Paola Louys al conversar sobre su labor diaria como camionera:«Tengo muchas anécdotas, y aun son más cuando somos mujeres las que trabajamos a bordo de un camión», destacó. Ella trabaja en un negocio de venta de indumentaria de talles especiales en el que comenzó a utilizar un utilitario para trasladar sus pedidos. Paola sostiene que, manejando camionetas de gran tamaño en Capital Federal y GBA, sentía la mirada de todos en cada recorrido que hacía. «En la empresa donde trabajo surgió la posibilidad de manejar un Daily y la verdad es que estoy muy contenta. El vehículo tiene un andar espectacular, se trabaja muy bien con ellos. Son ágiles en la ciudad, algo que para mí es fundamental. Me considero una camionera y sé que también es una gran salida laboral. Esto empieza como un trabajo y luego termina como una pasión. En mi familia tuve muy buena aceptación, fue un gran desafío para mí y lo compartí con todas las mujeres que tengo a mi alrededor». Pero Louys no se detiene ahí, sino que quiere dar un paso más allá: «Tengo 47 años, y mi sueño es trabajar con camiones aún más grandes», señaló.

Por último Marcela Ocamica, con su nuevo Tector traslada rollos, fardos y alimentos para caballos. Oriunda de Cardales, provincia de Buenos Aires, comenzó su trabajo hace 30 años en Capilla del Señor, donde se casó y tuvo cuatro hijos: Nicolás, Sebastián, Jeremías y Guillermo. Su familia siempre se dedicó a la siembra de granos y a la confección de fardos y rollos, y Marcela tuvo la tarea de aprender a desarrollarse en el rubro. Es así que comenzó a distribuir pedidos pequeños con un Daily para luego hacerse cargo de la logística con el Tector que conduce actualmente. “Lo que más me gusta de todo es manejar mi Iveco. Estoy todo el día en la ruta yendo y viniendo, y estoy muy contenta de lo hago. A veces mis hijos me dicen que me quede más en casa pero yo soy feliz con lo que hago y no me canso», reconoció.

2 Respuestas

  1. Muy buena las camionera están bellísimas ❤❤❤❤❤❤😘😘😘😘

  2. Felicitaciones a todas esas camionera hermosa mujer trabajadora del volante fuerza chicas hermosas ❤❤❤❤❤😘😘😘😘😘😘

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