BYD alcanzó los 600 buses eléctricos producidos en Brasil y apunta a seguir creciendo en la región

BYD continúa profundizando su expansión industrial en Brasil con dos nuevos hitos que refuerzan su posicionamiento como referente en electrificación. La compañía china alcanzó recientemente la producción de su chasis de ómnibus 100% eléctrico número 600 en la planta de Campinas, en el estado de São Paulo, al mismo tiempo que celebró la fabricación de 10.000 vehículos en el complejo industrial de Camaçari, en Bahía, desde el inicio de sus operaciones. Este doble logro refleja el rápido crecimiento de la marca en el país vecino y su compromiso sostenido con el desarrollo de soluciones de transporte de cero emisiones.

BYD chasis de bus eléctrico

La planta de Campinas ocupa un rol central dentro de la estrategia de BYD en la región. Se trata de la primera operación industrial de la compañía en Brasil, con una capacidad productiva anual de hasta 2.000 chasis de buses eléctricos. Desde allí, la marca abastece a distintas ciudades que avanzan en la modernización de sus sistemas de transporte público, impulsando la transición energética y contribuyendo a la reducción de emisiones contaminantes. El foco está puesto en mejorar la calidad del aire de las grandes ciudades y elevar los estándares de movilidad, en un contexto donde las áreas urbanas más pobladas enfrentan crecientes desafíos ambientales.

Desde la compañía destacan que estos avances no responden a una visión de largo plazo abstracta, sino a resultados concretos que ya están teniendo impacto. Según explicó Marcello Von Schneider, director de Vehículos Comerciales de BYD en Brasil, la escala alcanzada por la producción local demuestra que la transformación del transporte ya está en marcha. En ese sentido, subrayó que cada nuevo bus eléctrico fabricado representa una mejora tangible en la calidad de vida urbana y un aporte directo a los objetivos globales de mitigación del cambio climático.bus electrico

El impacto ambiental de esta tecnología ya se empieza a ver en los grandes centros urbanos, donde el transporte de pasajeros y carga con motores de combustión interna es una de las principales fuentes de emisiones de carbono. De acuerdo con datos de la propia compañía, cada ómnibus eléctrico de BYD evita en promedio 118,7 toneladas de dióxido de carbono por año, considerando un recorrido anual estimado de 72.000 kilómetros. Esta reducción equivale, en términos ambientales, a la plantación de 847 árboles por unidad.

Proyectado a lo largo de la vida útil de los vehículos -estimada en unos 15 años-, el efecto acumulado de los 600 chasis producidos en Brasil supera las 300.000 toneladas de CO2 evitadas.

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