Combustibles alternativos: Volvo opera con camiones impulsados 100% a biodiésel para abastecer a su planta de Curitiba
La transición hacia un sistema de transporte de menor impacto ambiental continúa ganando terreno en en la región y en Brasil en particular. En este contexto, Volvo avanza en la descarbonización de su operación industrial mediante la incorporación de tres camiones FH B100 Flex a la flota de su proveedor Transdotti Transportes. Las nuevas unidades operarán con biocombustible 100% renovable y permitirán reducir hasta 370 toneladas de CO2 por año en el traslado de componentes hacia el complejo industrial de Curitiba.

Los vehículos estarán destinados a cubrir trayectos de larga distancia entre proveedores ubicados en el estado de São Paulo y la planta paranaense. Cada camión recorrerá en promedio 10.000 kilómetros mensuales, ampliando el alcance de la estrategia sustentable de la compañía, que desde 2024 ya emplea modelos eléctricos pesados en rutas de media distancia para el abastecimiento de piezas.
El FH B100 Flex se encuadra dentro de la categoría de vehículos de nueva energía (NEV) y se distingue por su motorización preparada para operar tanto con biodiésel puro como con diésel convencional. Cuando utiliza biocombustible al 100%, la reducción de emisiones “del pozo a la rueda” puede alcanzar hasta un 90%, dependiendo del origen y proceso de producción del combustible. Esta flexibilidad resulta clave para operaciones de largo recorrido, donde la infraestructura eléctrica aún no permite una adopción total de camiones eléctricos.

Transdotti se convierte así en una de las primeras empresas fuera del ecosistema productor de biocombustibles en adoptar esta tecnología. Para garantizar el suministro de B100, la transportista instaló un tanque exclusivo en su planta de Colombo. No obstante, la posibilidad de abastecer con diésel tradicional en cualquier estación del país aporta mayor autonomía operativa y mejora el valor de reventa de las unidades, factor que la compañía considera estratégico para futuras inversiones.
La incorporación de estos camiones se integra a un programa más amplio de sostenibilidad en la planta de Curitiba. Además de la electrificación parcial de su logística -que ya evita 738 toneladas de CO2 anuales-, la fábrica utiliza diésel verde R5 en el abastecimiento inicial de los vehículos producidos, reduciendo otras 400 toneladas por año. A ello se suma el uso exclusivo de energía renovable y un sistema de gestión circular de residuos que, desde 2008, evitó que más de 50.000 toneladas fueran destinadas a vertederos.








