Empresas: A.T. Robles opera un Scania G340 impulsado a GNL en Barcelona

A través de esta compañía de transportes, la marca sueca retrató cómo es la experiencia en la utilización de este tipo de combustibles y las ventajas que ofrece en aplicaciones de distribución urbana.

scania gnl

Tal como lo venimos señalando en otros artículos, los camiones eléctricos están convirtiéndose en la propuesta más elegida para su utilización en las grandes ciudades que cuentan con reglamentaciones cada vez más estrictas en materia de inversiones. Pero Scania está evaluando otra alternativa, comúnmente utilizada en aplicaciones de larga distancia, pero que también puede ser muy viable en centros urbanos: el GNL o GNV (gas natural licuado o vehicular).

Barcelona es la primera ciudad española en implementar un sistema de clasificación de emisiones cuando los vehículos entran en el centro de la ciudad. Un sistema de video vigilancia identifica el rendimiento de las emisiones de cada vehículo, comparando las placas de matrícula con la base de datos nacional de vehículos.

En ese sentido, Albert Esteve Calderó, propietario y director general de A.T. Robles destacó los beneficios que representa contar con un Scania G340 a GNL en su flota: «El camión Scania a GNL ofrece ventajas en términos de emisiones de gases. Nos da acceso a la ciudad cuando se activan las restricciones de tráfico y también nos proporciona precios de combustible más bajos».

Día a día, el conductor de esta unidad –José Manuel Carballo-, debe llegar dentro de un plazo de 5 minutos a descargar los materiales de reciclaje antes de cargar el camión con productos disecados en una de las bahías del depósito o centro logístico donde también se abastece. Una vez vacío, limpio y recargado, el vehículo inicia el recorrido de 40 kilómetros hacia el supermercado Mercadona. Esto que parece una tarea habitual para cualquier operador logístico, representa un importante desafío en la ciudad española: casi un millón de vehículos entre camiones y camionetas circulan por allí, haciendo que durante la mañana y la tarde, los viajes demoren un 50% o incluso mucho más.

Aunque comenzó casi como una prueba experimental, Calderó ya ve a la utilización de camiones a GNL como una inversión a futuro, por lo que probablemente sume más unidades en los próximos años, ya que prevé que las regulaciones sobre emisiones serán aún más estrictas, impulsando el uso de otro tipo de combustibles como el gas natural.

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